INCÓGNITA POR LO QUE SE VIENE

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¿Será una guerra o una competencia?

Ya no caben especulaciones políticas en Carlos Casares, los competidores mostraron sus cartas, cada partido oficializó sus listas, la única interna se dará en el partido Juntos por el Cambio, confrontando por un lado la lista liderada por la concejal María Lucas y la del partido radical que encabeza como precandidato a intendente Raùl Andreoli, hijo del exintendente y diputado provincial José Juan Andreoli (f). Por su parte el intendente Torchio en el Frente de TODOS va por la reelección sin oponentes internos. Para él las PASO serán una inmejorable encuesta.

Es de esperar que esta competencia no se convierta en una guerra especialmente en los partidos opositores, aunque no es un secreto que en el frente interno de la exCambiemos existen criterios opuestos que precisamente han llevado a la confrontación interna que es de esperar no deje secuelas.

Tal vez esta sea la hora de los proyectos y las propuestas, en la que cada partido se exprese y le manifieste a la ciudadanía que es lo que quiere y proyecta para el crecimiento y desarrollo de nuestra comunidad, sea en el área de la obra pública, en salud, educación, cultura, seguridad, deportes o recreación. Por suerte Casares está bien, no lo tiene todo pero sus carencias no son demasiadas, se trabaja prioritariamente en la salud, lo mismo en la seguridad, la vivienda y la educación, la oposición tiene sus críticas y seguramente proyectos que es de esperar los haga conocer, no como expresión de deseos sino con fundamentaciones ciertas y demostrando que se cuenta con los  recursos para llevarlos a cabo. Lo que podría llamarse desarrollar una plataforma de gobierno. Y el oficialismo también dar a conocer lo que tienen en carpeta, como va a solucionar esto o aquello, qué obras tiene pendientes, como va a corregir algunas falencias que ha venido postergando.

No deben olvidar ni uno ni otro que el vecino no es de madera, que ve, aprecia, sufre, disfruta o padece, y que es consciente que todo eso, que lo bueno y lo malo es por la obra o por la desidia de sus gobernantes. Si está conforme con el que gobierna, ve que se esfuerza y aprecia su gestión, lo apoyará con su voto, pero si por el contrario, no está conforme, cree que no hace lo suficiente, que está estancado y sin ideas, le bajará irremediablemente el pulgar. El pueblo no come vidrio, ya no bastan las marchitas, menos los eslogans, lo que quiere son realidades que colmen sus expectativas.

Si quieren guerra, que sea la guerra de las propuestas.

 

 

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