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Entraban 800 gs. de cocaína a nuestra ciudad. ¿Quién los traerá ahora?

Un sujeto identificado como ACOSTA Yamil Ernesto, domiciliado en nuestra ciudad, fue aprehendido al pretender huir luego de haberse bajado de una combi en ruta 5, secuestrándosele 784 g. de cocaína y unos pocos gramos de marihuana. Dicha noticia figuró en nuestra edición del sábado pasado. Buen desempeño policial, exitosa investigación y felicitaciones por el éxito del procedimiento. ¿Y ahora?. Es sabido que el tal ACOSTA no es el «Chapo» Guzmán ni «Chupeta» Ramírez ni ninguno de los famosos narcos internacionales, simplemente es un modesto pasador, distribuidor o dealer de drogas, empleado de una organización narco que tiene a su cargo la distribución presuntamente en toda la zona. Y es ahí donde hay que poner el punto, porque mañana será otro ACOSTA el que traiga los 800 g. o más a Casares para ser distribuidos en la «clientela» habitual. La Delegación Departamental de Investigaciones del Tráfico de Drogas Ilícitas y Crimen Organizado de Trenque Lauquen, responsable del procedimiento, debe ahora deshacer la madeja de la distribución de la droga en nuestro partido y partidos vecinos, porque de lo contrario sólo habrá frustrado una entrega, la que deberá repetirse para satisfacer la demanda local. Estimamos que debe estar abocada a ese trabajo.

784 g. de cocaína que ingresen a nuestra ciudad es una barbaridad, ya que suponemos puede multiplicarse en dosis, señalando una situación preocupante que nos pone en las estadísticas como una comunidad de consumo de drogas pesadas y supuestamente demandante masiva de marihuana.

La policía en sus investigaciones actúa ayudada por informantes, vigila a consumidores y pasadores y obviamente pone el acento en quien o quienes son los que ingresan la droga en nuestra ciudad. Hasta ahí, como lo acotamos, el desempeño de los investigadores es exitoso, pero no suficiente. El tema es desbaratar la organización caso contrario el tal ACOSTA será reemplazado por otros y nada habrá concluido. Esta última frase tal vez suene ingenua, no lo es el contenido pero más suena como una expresión de deseos, ya que lamentablemente el enemigo es demasiado poderoso. Pero no invencible.

 

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