OCURRIO EN EL KM. 288 DE RUTA 5 (CAMBACERES)

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Dos conocidas mujeres casarenses pierden la vida en espantoso accidente.

EL AUTO EN EL QUE VIAJABAN SE DESVIÓ EN LA CURVA Y CHOCARON DE FRENTE CONTRA UN CAMIÓN CON ACOPLADO CARGADO DE YESO. A RAÍZ DE LA GRAVEDAD DE LAS HERIDAS LAS CASARENSES FALLECIERON EN EL ACTO.

Un desgraciado accidente en el que perdieron la vida dos conocidas vecinas de esta ciudad, Ana María Salto, de 72 años y Susana Carlota Amengual, de 68, ocurrió a las 17,20 hs. del miércoles a la altura del km. 288,600 de la ruta 5, a la altura de Cambaceres (9 de Julio). Según testimonio de sitios digitales nuevejulien-ses, el accidente se produjo cuando un automóvil VW Gol, dominio FCW 870 color gris oscuro que circulaba hac

ia Carlos Casares conducido por su propietaria Susana Amengual a quien acompañaba Ana Salto, ambas domiciliadas en nuestra ciudad, se desvío hacia la otra mano en una amplia curva de la ruta, impactando contra un camión Mercedes Benz, dominio MHG 261 con acoplado de la ciudad de Chivilcoy, cargado con yeso y conducido por Mauricio Guarizola (35). A raíz del violentísimo impacto ambos vehículos se desplazaron a la ban-quina, el Gol completamente destrozado, con ambas ocupantes fallecidas víctimas de gravísimas lesiones.

REGRESABAN DE ALBERTI

Susana Amengual realizaba un trabajo que podríamos llamar de remisera terapeútica, pero dedicada a la atención de personas mayores  las cuales trasladaba o hacía mandados, las llevaba al banco, a los médicos, etc.. Precisamente Ana Salto era clienta suya, y tanto pagaba sus cuentas como la llevaba aquí y allá para sus trámites personales. El miércoles habían viajado a la ciudad de Alberti donde Ana Salto tenía un turno con un médico para hacerse una arterioscopía. Nos dice un familiar que hasta allí viajó para verla su hijo, de su matrimonio con Raúl Olivera (f), que fuera concesionario del bar y restaurante del Gran Hotel. Susana Amengual estuvo casada con el vecino Jorge Barberi (f) que se dedicara a la electrónica, del cual se separó años más tarde. Ambas eran excelentes personas, Ana Salto profesora de contabilidad del Instituto Juan XXIII y del nocturno del Colegio Nacional. Lectora fanática de El Oeste, suscritora de muchos años que supo realizar numerosas colaboraciones. Era una bella persona, cálida, sensible, educada, era un placer estar con ella.

Los restos de ambas vecinas fueron trasladados a esta ciudad y velados el día jueves a partir de las 15 hs. recibiendo sepultura ayer viernes previo responso en la iglesia parroquial a las 10,30 horas.

HACE 40 AÑOS ANA SALTO PROTAGONIZÓ UN ESPECTACULAR ACCIDENTE

Debimos recurrir a nuestros archivos para desempolvar una noticia que en su momento fue notable. El 8 de septiembre de 1979 Ana Salto sufrió un accidente en el cruce mismo de la ruta 5 y el acceso Mouras, en la plazoleta en la cual estaba -como ahora en la rotonda- el monumento a El Sembrador. La vecina había viajado a Bragado en una rural Volkswagen a buscar un servicio completo para un casamiento que atendía su entonces esposo y gastronómico Raúl Olivera. En la rural, cuyos asientos traseros habían sido desplazados, Ana Salto traía en cajas de metal desde los bocaditos salados y dulces, los sandwiches de miga, exquisiteces varias y la torta de casamiento, una verdadera obra de arte. Era para la fiesta de bodas de la joven vecina de ésta, Gladys Noemí Seltzer (hija del recordado vecino Mito Seltzer (f) y Margarita Amengual), y el nuevejuliense Mario Zola.

Al llegar al cruce, se desconoce por qué razón, aunque se dice que se desplazó la torta y la conductora se dio vuelta para contenerla, embistiendo el auto violentamente la plazoleta, rozando al Sembrador para luego estrellarse contra una columna de alumbrado. Toda su carga se fue hacia adelante quedando reducida a un amasijo a dulces, saladitos, sandwiches y la hermosa torta, perdiéndose absolutamente todo. Ana Salto sufrió serias lesiones, heridas y golpes en sus piernas y todo el cuerpo., quedando a su vez  el auto con serios destrozos y su carga inutilizada.

El problema luego de la preocupación por el accidente era qué le daban de comer a los invitados a la fiesta, pero la habilidad de los hermanos Raúl y «Pajarín» Olivera solucionó en buena parte el problema, cambiándose lógicamente el menú y la torta, colaborando en ese trabajo de urgencia el conocido vecino «Chiche» Esterlich (f), también del ramo gastronómico.

GRAVES LESIONES

En aquel tiempo el accidente fue todo un comentario por sus características y las consecuencias, deslizando los vecinos inoportunas bromas respecto a todo ese vendaval de confituras y delicias gastronómicas, sumadas a la torta, que se desplazó hacia la parte delantera donde se encontraba Ana Salto. Pero tras esas bromas estaba el drama de la conductora, que  había resultado con graves heridas en piernas, brazos y todo el cuerpo, debiendo ser operada en varias oportunidades y en algún momento se temió por su vida. Finalmente con el tiempo logró reponerse, pero poco faltó para que ocurriera una tragedia. .  

 

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