NACHO DURÁN, UNA HISTORIA IMPERDIBLE

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Cuando el Profesor Oscar Ramón escribió en el número anterior la noticia del cierre de «Parrilla Nacho”, a más de uno no solo le causó sorpresa, sino que se le cayó un lagrimón.

Por eso decidimos entrevistarlo, para que nos cuente su historia de vida que realmente es imperdible.

“Cuando tenía diez años empecé a trabajar pasando la bolsa en la cancha de bochas de La Movediza. Tiempo después me fui a trabajar a la rotisería del Gringo Dottori en Soler y Maya. Mientras tanto, también iba a la escuela,

Hasta que entré a trabajar al Club Social, con Pocho Gatti de cantinero. Fue durante las presidencias del Nene Marquéz y de Efrain Steimberg.”.

Durante ese período tiene una anécdota sin desperdicios, “cuando se iban todos, dormía sobre  la mesa de billar junto al perro que se llamaba Póker, que era la mascota del club. Muchas veces Fito Gatti se quedaba también”

Continúa Nacho con sus recuerdos y nos cuenta que más tarde se fue a trabajar al restaurant El Trocadero de Pascualito Martín, donde lo hizo de mozo junto al Neno Alen.

Desde el 74 al 81 trabajó como mozo en el Gran Hotel y mientras tanto atendió la cantina de San Esteban.

Decidió independizarse

Así fue que junto a Tito Pallero alquilaron La Chanita durante tres años. Como recuerdo de ese período está la presencia de los polistas que venían a participar de los campeonatos que organizaba el Gordo Moore, a quien supo apreciar mucho.

“Tiempo después abrimos Shusheta con Daniel Gigena en Balcarce y Rodriguez Peña, para después tener la cantina del Club Deportivo durante tres años y más tarde El Choripán de la ruta con Víctor Roncato.

Parrilla Nacho frente al Hospital

 

“Así arrancó la idea de la parrilla, frente al Hospital, donde realmente trabajaba mucho con el personal de salud.

Hasta que decidimos junto a Tallarico abrir un Choripán para los camioneros en un terreno perteneciente a la familia Alvarez que me prestó el Patón Moreno”

La quiniela y un golpe de suerte: el 1214

“Lo jugamos a medias con Carlitos Pineda, sacamos $ 3500, a mi me correspondieron $2250 y con eso me compré el terreno y algunos materiales para empezar a construir esta parrilla.

A partir de allí y con el apoyo de la familia, la ayuda de albañiles como Cuellito y el Chino Ballesteros, más el sostén incondicional de Don Carlos Boyero, comenzó a funcionar hace 30 años este restaurant”

Cuando nombra algunos parroquianos de hierro, se le cae un lagrimón al recordar a Horacio “Negro” Kaht, el ex director de la Escuela Técnica.

Y el recuerdo cae en el profesor Oscar Ramón, incondicional de todos los miércoles y de los cumpleaños.

Además recuerda a Jorge “Avioncito” Malatini, Tony Serrano, Daniel Lezica dentro de personajes conocidos y la continua presencia de los camioneros, siempre presentes a la hora de disfrutar un buen asado.

Por mucho tiempo vibrarán las paredes con las voces de artistas casarenses que cantaron en lo de Nacho, como es el caso del Lota Locastro.

La salud y la familia

Nacho, su esposa, cuatro hijas y seis nietos forman una hermosa familia, que merecen disfrutar el estar juntos en estos tiempos tan difíciles y así respaldar a este luchador de la vida, aquejado de una dolencia crónica que lo viene perturbando desde hace años pero que la pelea día a día como hizo en su vida…..y salió ganador!

 

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