EDITORIAL

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MILAGRO!, EL CORONAVIRUS TERMINÓ CON LA GRIPE

Un viejo dicho o más bien una pregunta curiosa es ¿a dónde van a morir los pájaros?. Toda una curiosidad, pájaros hay millones, las plantas suelen estar colmadas de ellos, y sin embargo rara vez encontramos un pájaro muerto. ¿Acaso haya un cementerio de pájaros?, pareciera una idiotez y sin embargo no deja de ser una curiosidad.

Y ahora una pregunta de actualidad: ¿desapareció la gripe?, ¿cómo es que ya casi nadie se engripa, los médicos no atienden casos gripales, las farmacias venden muchos menos antigripales, la gente no anda moqueando por las calles, tampoco dolores de garganta, ¿qué está pasando?.

Muchos atribuyen ese fenómeno al miedo. El temor a ir al hospital, ver a un médico, que desechando la figura de una gripe supongan síntomas del coronavirus y pongan en marcha con un pobre engripado todos los protocolos habidos y por haber aislamiento incluido y  en una cama de hospital nos llenen de cables y nos atiendan enfermeras y médicos símil astronautas a los que no les vemos un centímetro de piel, enfundados en trajes blancos con escafan-dras y moviéndose como robots. 

Pero tiene que haber una explicación, la gripe es algo nuestro, nos sirve o mejor dicho nos servía para faltar al trabajo o a la escuela, sabíamos que tenía cura, era excusa para pasarnos un par de días en la cama, durmiendo sin parar, atendidos como bebés.

En cambio para algunos el misterio no es tal, ¿si estás todo el día en tu casa, no vas al trabajo ni a la escuela, no salís a la calle ni estás con otras personas, ¿quién te va a contagiar?, ¿qué frío vas a tomar?, y para colmo usás barbijo. ¿dónde está el misterio?. La cuarentena no sólo te sirvió para huir del coronavirus sino también de la gripe. Yo la extraño.

N.de la R. Estimados lectores: como habrán comprobado esta editorial no fue escrita por quien habitualmente las escribe. Sepan disculparlo, el pobre está engripado

 

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